Armonía 3º

Armonía 4º

Análisis 5º

Análisis 6º

Fundamentos de Composición

Home » Análisis 5º

La forma sonata, de finales del siglo XVI a mediados del XVII

Submitted by on 10 septiembre, 2011 – 21:15No Comment

La “forma de sonata” es la estructura compositiva de algunos géneros musicales. Sinfonías, sonatas, conciertos para instrumento solista y orquesta, así como los géneros camerísticos, se han compuesto basándose en esta forma que aparece en uno de sus movimientos. Para comprender la evolución que tuvo esta estructura formal, en primer lugar debemos distinguir entre, la sonata como forma musical, estructura del primer o/ y último movimiento de la obra, y la sonata como género musical, obra de varios movimientos.

Vamos a realizar un recorrido por el cultivo de LA SONATA COMO FORMA MUSICAL.
De finales del siglo XVI a mediados del XVII, el término “sonata” no significaba más que música para ser “sonada”. Se empleaba para distinguir una composición instrumental de forma libre, de la música para ser “cantada”, cantata, y de otras formas instrumentales como el ricercare y la tocata.

 

Giovanni Paolo Cima (1570- 1622)



Compositor italiano del Barroco temprano, fue contemporáneo de Claudio Monteverdi y Girolamo Frescobaldi. Como maestro de capilla y organista de Santa María de San Celso de Milán compone sus obras sacras, entre las que destaca los motetes (1599) y el Concerti ecclesiastici (1610), en la que se incluye seis sonatas para 2 a 4 instrumentos con continuo.

Las diversas combinaciones de instrumentos con acompañamiento de bajo continuo, constituyen la regla general en la interpretación de la sonata de este periodo.

Sonata seconda (1610)

Vamos a escuchar una de las sonatas de Cima. La obra consta de un solo movimiento dividido en secciones contrastantes, en las que el compositor combina el timbre agudo de la flauta de pico, que interpreta la melodía, con el bajo continuo, que unas veces realiza función de acompañamiento y otras, desarrolla una función melódica, imitada posteriormente por la flauta. En esta obra se percibe la herencia de la música vocal, y esto se pone de manifiesto en la partitura, separada del instrumento melódico, al que llama “Canto”.

La obra es una pieza instrumental sin un esquema formal prefijado, y caracterizada por la presencia de un tema con el que el compositor refleja su sentir poético instrumental.

Esta sonata muestra el punto de partida hacia el posterior desarrollo de la sonata da chiesa, (sonata de iglesia), obra de cuatro movimientos, y la sonata da camera(sonata de cámara), obra de movimientos cortos con origen en la danza.

Nicolas Chédeville (1705–1782)

Compositor francés del Barroco, comienza su aprendizaje con su tío y padrino Louis Hotteterre. Al comienzo de su carrera musical, toca el oboe y la musette, típico instrumento de viento de la música barroca francesa. Como profesor enseña la musette a la Princesa Victoria y es muy reconocido entre la aristocracia francesa de su época.

Entre sus composiciones, destinadas a divertir a ricos y músicos aficionados, vamos a disfrutar con una de las seis sonatas que publica en el año 1737, incluida en una colección titulada “Il Pastor Fido”. Chédeville escribe estas obras bajo el nombre de Antonio Vivaldi, quizás por intentar dar a la musette el respaldo de un gran compositor, o porque así mejoraría su venta.

Sonata VI en Sol menor. “Il Pastor Fido”, Op. 13. (París, 1737)

La sexta sonata al estilo italiano, falsamente atribuida a Vivaldi, constituye una variante de la sonata primitiva, sonata da chiesa. En este caso excepcionalmente, el primer, segundo y último movimientos son rápidos y el tercero es lento: Vivace. Fuga da capella. Largo. Allegro ma non presto.

Tanto en el movimiento lento como en los rápidos se desarrolla el tema principal dentro del ámbito de una tonalidad base, a partir de la cual se modula hacia otras tonalidades relativas, para regresar finalmente a la tonalidad inicial.

En el segundo movimiento de la sonata, el compositor utiliza una forma musical muy frecuente en el periodo barroco llamada fuga, integrándola dentro de la otra forma musical naciente: la sonata. En este movimiento escucharemos dos temas, uno en valores largos y otro en figuras rápidas, típico éste de una concepción muy italiana. Destaca del cuarto movimiento su coincidencia temática con el primer Allegro del concierto para violín Op. 4 nº 6 de A. Vivaldi, lo que nos demuestra que el autor de esta obra, bebió en las fuentes de la obra del italiano, muy conocida y tocada en Francia es esa época.

Si te ha gustado esta entrada ¡Compártela!

Comments are closed.