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Instrumentos de percusión

Submitted by on 12 septiembre, 2011 – 09:48No Comment
Los instrumentos de percusión deben ser golpeados para producir su sonido. Podemos clasificarlos en dos grupos, según puedan o no ser afinados:
Instrumentos de sonido determinado (o melódicos). Pueden afinarse, por lo que producen sonidos determinados (notas musicales). En la orquesta sinfónica, este grupo de instrumentos es controlado por tres ejecutantes, de los cuales uno atiende en exclusiva a los timbales.
Timbales: Instrumento de sonoridad grave que puede producir golpes secos o resonantes. Está formado por una caja semiesférica, generalmente de cobre, cubierta por una membrana que puede ser tensada mediante llaves o pedales. El sonido se produce cuando se golpea la membrana o parche con unas baquetas. El timbal no se toca en el centro del parche, sino en la parte exterior del mismo.

Los timbales se construyen en diversos tamaños, desde 84 cm de diámetro hasta el “timbal píccolo” de 30 cm o menos. Un timbal de 84 cm puede afinar al Do inferior de la clave de Fa, y los píccolos tienen el rango de escritura soprano.

Cada timbal tiene un rango de afinación de hasta una octava. Frecuentemente el timbal es tratado como un instrumento de tranposición, con la tonalidad indicada al comienzo de la partitura: por ejemplo “Timbal en La-Re”.
En la orquesta se emplean en grupo de dos, tres o cuatro (a veces hasta ocho o nueve), según la exigencia del compositor, siempre afinados en distintos tonos. Jean-Baptiste Lully fue el primer compositor de relevancia que incluyó partes orquestales de timbal para su ópera “Teseo” en 1675. Los timbales tienen gran capacidad de matización. Su función más frecuente es contribuir al sostenimiento armónico (subrayan la parte fuerte del compás), aunque también pueden adquirir un gran protagonismo.
Campanas tubulares: Idiófono percutido de metal. Formadas por tubos metálicos (de cobre o latón) huecos, suspendidos de un armazón, que emiten un sonido semejante al de las grandes campanas de las iglesias. Los tubos se percuten con uno o dos mazos y siempre es golpeado en su sección superior. Para detener el sonido se usa o una barra o un pedal. Cada campana (tubo) tiene distinta longitud, para poder ofrecer notas diferentes. Permite la afinación, por lo que se trata de un instrumento de sonido determinado. Su extensión es variable, porque pueden colocarse tantos tubos como se desee. Suele ser de una octava cromática. Sus primeros usos fueron en el siglo XIX, cuando en las óperas se necesitaba el sonido de campanas de iglesias. Una obra muy conocida que les dió uso, fue la “Obertura 1812″ de Tchaikovsky.
Celesta: Metalófono de teclado inventado entre 1866 y 1868 por el constructor de armonios parisino Auguste Mustel. Su aspecto es semejante al de un piano vertical, pero sus martillos activados por teclas percuten placas de metal en lugar de cuerdas tensas. Dispone de un teclado mediante el cual se ponen en movimiento los macillos que percuten sobre láminas de metal convenientemente afinadas. El intrumento tiene un pedal de resonancia que permite la prolongación del sonido. Su técnica y su mecanismo no difieren prácticamente de los del piano, pero su sonido es suavemene metálico, cristalino, dulce. Su timbre es apacible y delicado. Su extensión es de cuatro a cinco octavas, comenzando siempre la primera tecla en do, equivalente al do2 del piano, aunque algunos modelos pueden ampliarlo hasta cinco octavas y media (hasta el fa).
Los compositores franceses y rusos fueron los primeros en utilizar este instrumento dentro de la orquesta sinfónica, como en “El Cascanueces” de Tchaikovsky o en “El caballero de la rosa” de Richard Strauss, entre otros.
Xilófono: Laminófono de sonido determinado. Su origen se remonta al siglo XVIII. Formado de láminas de madera en forma de teclado que se golpea con baquetas duras. Cada lámina se afina según un tono específico de la escala cromática. El orden de las láminas es similar al orden del teclado. Su sonido es estridente y seco. Tiene un tono más vivo que la marimba. El xilófono con un registro más bajo que el de la marimba se llama “xilorimba”. Se utiliza en un gran número de piezas clásicas, como por ejemplo por citar una, la “Danse macabre” (1874) de Camille Saint- Saëns.
Glockenspiel o lira:
Semejante al xilófono, pero sus láminas son de acero o metal blando, por lo que su timbre pierde sequedad y se hace más vibrante.
Sus láminas descansan sobre aisladores de fieltro y están afinadas cromáticamente. Se golpea sobre las láminas con pequeños mazos de cabeza de bronce o de caucho endurecido. Su extensión es de dos octavas y media: de Sol1 a Do4 (clave de sol).
Instrumentos de sonido indeterminado (o no melódicos). No son afinables. Su sonido es indeterminado y concreto (siempre es el mismo y no admite más variación que la gradación dinámica).
Entre los instrumentos más utilizados en la orquesta sinfónica, cabe destacar:
Bombo: Instrumento de percusión membranófono. Consiste en un cilindro generalmente de madera, en cuyos extremos se ajusta una membrana estirada, usualmente de cuero, que es golpeada con varillas o palitos para producir sonidos. Tiene una gran sonoridad y casi siempre es compañero de ejecución de los platillos. Se caracteriza por su peso y volumen. Es utilizado habitualmente en pasajes potentes y en los tutti de la orquesta. Produce un sonido parecido al trueno.
Platillos, cimbalos o cimbales:
Idiófonos. Son un instrumento de sonido indeterminado, lo que significa que sus sonidos no tienen una altura definida. Formados por dos discos circulares cóncavos de metal, que se golpean uno contra otro, o se percuten con palillos o baquetas. Normalmente son de una aleación de bronce o latón. De gran brillantez, su sonido es explosivo y dulce. Esta contradicción hace de ellos instrumentos muy empleados por los compositores. Suelen ser utilizados en momentos puntuales de gran resplandor y efecto sonoro.
Caja, tarola o redoblante:
Membranófono. Instrumento típico militar que acompaña a la orquesta en momentos que coinciden con marchas, o tiempos muy rítmicos y marcados. Formado por un cilindro de metal con dos membranas paralelas, que se conoce como tambor. Dispone de unas cuerdas metálicas, llamadas bordones, dispuestos diametralmente en la membrana inferior, que aumentan su resonancia y hacen menos seco su sonido. Tienen un característico timbre más estridente (similar a un zumbido) y metálico que el tambor común. Con la intención de dotar de ritmo y sonoridad a las composiciones se ha introducido en la orquesta, pasando a complementar al timbal. En su uso orquestal, la caja es apoyada de forma horizontal en un trípode, también llamado pie. El primer uso de la caja del cual se tiene constancia fue en el Barroco por el compositor francés Marin Marais, en una escena de tormenta de su ópera “Alcyone” (1706).
Triángulo: Instrumento percutido de metal. Idiófono. Es el más pequeño de la orquesta. Formado por una barra metálica doblada en forma triangular, con uno de sus bordes abiertos, que se golpea con una varilla, también metálica. Se coloca en un soporte para no entorpecer sus vibraciones. Su timbre es muy agudo por lo que destaca sobre la orquesta, aunque toque al unísono.
Otros instrumentos de percusión presentes en la orquesta son el gong, la pandereta, las castañuelas, los cascabeles, los crótalos, el látigo, la caja china, etc.


Los siguientes videos sobre “los instrumentos de percusión” son muy interesantes:

 

 

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