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El siglo XXI. Ricardo de Armas

Submitted by on 1 junio, 2012 – 03:46No Comment

El siglo XXI. Comentario analítico realizado por los alumnos de Análisis y Fundamentos de composición, del Conservatorio Profesional de Música de León “José Castro Ovejero” (Mayo de 2012)

El nivel técnico e interpretativo del alumno en 5º y 6º de E.P., le permite trabajar un repertorio de obras, cuyas dimensiones formales, complejidad armónica, polifónica y de elaboración temática, y variedad estilística y estética, hacen necesario profundizar en el conocimiento de los principales elementos y procedimientos del lenguaje musical, y su relación con las distintas técnicas compositivas, con el fin de avanzar cada vez más en una comprensión de dichas obras que posibilite su interpretación adecuada.

Con este propósito, se ha pretendido dar un paso más allá, intentado enriquecer a los alumnos a través del análisis musical de obras “vivas”, obras de compositores españoles e hispanoamericanos del siglo XXI. Todo ello a través de una estrategia de indagación, motivadora para que el alumno realice él mismo su propia aproximación a la comprensión musical, siendo protagonistas de su aprendizaje por descubrimiento.

Mediante sistemas de análisis, se reseña como pautas de actuación, reconstruir el mundo sonoro imaginado por el compositor, desarrollar un sentido crítico en cuanto a la estética sonora y, valorar la riqueza expresiva de las distintas formas de expresión musical.

Es el desarrollo de la personalidad y la sensibilidad propias del alumno el fin último que se persigue, de manera tanto más acusada cuanto que la música es, ante todo, vehículo de expresión de emociones.

Asimismo se intenta fomentar la curiosidad por conocer las creencias, actitudes y valores básicos de la música actual; el gusto por el trabajo bien hecho, y una actitud de superación y mejora.

El análisis se ha centrado en el estudio de un reducido número de obras de diferentes compositores:

- “Ertzak”. Gabriel Erkoreka

- “Maternitat”. Alberto García Demestres

- “Ludendo in Rythmis Modulatis”. Miguel Manzano

- “Tet- Vav”. Jacobo Durán Lóriga

- “Kaleena”. Eneko Vadillo

- “Nadir”. Consuelo Díez

- “Concierto para trompeta”. Fabián Panisello

- “El sueño de la razón produce monstruos”. Ricardo de Armas

- “El esfuerzo”. María de Alvear

- “Karak dels Cavallers”. José Rafael Pascual- Vilaplana

- “Tres imágenes de Francesca”. Alfredo Aracil

- “La memoria del tiempo”. Raúl Minsburg

Se expone las concusiones de los alumnos que han participado en cada uno de los comentarios analíticos propuestos.

En nombre de todos ellos y, como profesora de las asignaturas de Armonía, Análisis y Fundamentos de Composición, deseo mostrar mi agradecimiento a cada uno de los compositores, que amablemente han regalado su tiempo al alumnado con una ayuda directa y, aportaciones muy valiosas. Desde el conservatorio de León “José Castro Ovejero”,

GRACIAS!

Ricardo de Armas (n. 25 Noviembre de 1957. Buenos Aires. Argentina)

Compositor de música electroacústica, artista sonoro y violonchelista que frecuentemente interacciona en su quehacer creativo, con otros vehículos de comunicación estética, como performance, danza, teatro musical, video, fotografía, instalaciones e intervenciones del espacio público.

http://www.ricardodearmas.mibvc.com.ar/

http://soundcloud.com/ricardodearmas

https://www.facebook.com/RdArmas

http://www.experimentaclub.com/data/ricardo_armas/index.htm

Realiza sus estudios en Argentina, recibiendo su graduación en 1987 en el Conservatorio Provincial de Música “Juan José Castro”. La Lucila, Provincia de Buenos Aires. En este ámbito, tuvo la posibilidad de estudiar con el notable compositor Enrique Belloc (n. 1936. Buenos Aires. Argentina).

Asiste a cursos de cello, música de cámara y composición en,

Su primera experiencia en música experimental fue el G.A.M. (Grupo de Acción Musical) allá por 1985 en Buenos Aires. En la revista Experimenta, Daniel Miraglia cuenta las andanzas sonoras y experimentales por aquellos tiempos.

Paralelamente a su actividad como compositor electroacústico y artista sonoro, Ricardo de Armas es violonchelista en la Orquesta Sinfónica Provincial de Bahía Blanca desde 1988 hasta la actualidad. También ha participado en numerosos conciertos de música de cámara, y ha estrenado obras para violoncello de varios compositores actuales.

Asiste como invitado a festivales de Argentina, Brasil, Cuba, España y México y sus obras han sido seleccionadas y estrenadas en festivales de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Cuba, Canadá, Ecuador, España, Francia, Grecia, Hungría, Inglaterra, Italia, México, Portugal y Venezuela.

En sus conciertos interactúa con artistas, invitados, además de utilizar otros vehículos artísticos, como la danza, el teatro, el video, las instalaciones visuales… De esta forma, imagen, sonido y acción se mezclan en un espacio de interacción dialéctica.

Ricardo de Armas participa como jurado o evaluador de su especialidad, en la Universidad Nacional de Lanús, Conservatorio Provincial de Bahía Blanca, Universidad Nacional del SurAlianza Francesa.

En el ámbito de la gestión cultural y desde 1995, Ricardo de Armas organiza y coordina en la Ciudad de Bahía Blanca, encuentros, eventos y festivales de música electroacústica, experimental, arte sonoro, multimedia y actividades que relacionan arte y tecnología.

Es integrante de RedASLA, red de arte sonoro americano, que sirve como punto de unión a jóvenes compositores o intérpretes.

Actualmente es el creador y coordinador general del Festival “Bahía [in]sonora.”

Premios recibidos:

Según el propio autor, integra diversos componentes en sus obras que la hacen única, como el lenguaje polisémico de sus obras, es decir que una misma cosa pueda significar muchas cosas en sus obras, o las constantes citas a las que alude en sus composiciones.

EL SUEÑO DE LA RAZÓN PRODUCE MONSTRUOS

El propio compositor indica que para escribir la obra se inspira en la sociedad de la época de  Francisco de Goya (1746- 1828), y en su grabado número 43 de la serie de 80 de “Los caprichos”:  “El sueño de la razón produce monstruos”.

Goya es el gran representante de la pintura neoclásica, y de la prerromántica española, siendo uno de los más importantes de toda la pintura española, y el más relevante en España. Nació en Fuendetodos, Zaragoza en 1746, y murió en Burdeos, Francia en 1828.

“Los Caprichos” pertenecen al periodo medio de Goya. En ellos satiriza el clero y la nobleza de su época, aunque sí que es verdad que los últimos grabados, a partir del 40 se vuelven mucho más fantásticos, y se alejan un poco de la sociedad del momento. Sin embargo, se puede ver aún ese espíritu de Goya en sus primeros grabados de satirización de la realidad.

Emplea una técnica mixta entre el aguafuerte, la aguatinta y la pintura seca. Una de las características de este autor fue la excesiva deformidad de los cuerpos, representando todos los vicios y torpezas humanas.

Goya era contrario a la Inquisición, a las supersticiones, a las órdenes religiosas y al fanatismo religioso. Todo esto satirizó en sus grabados. Muchas de sus obras no presentan un titulo claro, debido a que sabía los riesgos que corría si algún aristócrata se molestaba.

Goya tenía previsto que el grabado en el que se ha inspirado Ricardo de Armas “El sueño de la razón produce monstruos”, fuera la portada de sus grabados. Aquí se retrata de forma muy diferente a como finalmente decide presentarse en el inicio de “Los Caprichos”: abstraído, medio dormido y rodeado de sus obsesiones. Un búho le alcanza los útiles de dibujar, señalando claramente la procedencia de sus invenciones.

Según los propios pensamientos de Goya,“la fantasía abandonada de la razón produce monstruos imposibles: unida con ella es madre de las artes y origen de las maravillas”.

Muestra que la razón debe de ira asociada a la fantasía, y que la unión de ambas va a ser la creadora de las maravillas de la razón, del arte y de la ciencia. Gracias a nuestra imaginación, podemos crear nuevas maravillas en el terreno del arte.

En el dibujo preparatorio, dice: “… El Autor soñando. Su intento solo es desterrar vulgaridades perjudiciales y perpetuar con esta obra de caprichos, el testimonio sólido de la verdad”.

Con esta imagen, Goya quería indicarnos cómo la razón libera sus fantasmas durante el sueño, a través del subconsciente, por lo que se supone un anticipo del surrealismo.

Desde su búsqueda por el significado sonoro, el compositor intenta aludir a aquella época de la sociedad española de la Ilustración, pero también de la religión y el pensamiento mágico. Goya fue increpado por la “Santa Inquisición” que en esa época todavía seguía actuando con violencia y ferocidad, pero no olvidemos que también se cometieron muchos crímenes en nombre de la “razón”.

Durante el siglo XVIII, España se vio empapada por la Ilustración. Esto fue un movimiento político que surge durante el s. XVIII, como un movimiento que busca la liberación del pueblo a partir de permitir su conocimiento, y de estimular su razón.

De esta forma, se pensaba que un pueblo que tuviera conocimientos podría combatir la ignorancia, la superstición y la tiranía que reinaba por aquellos años en la sociedad del momento. Debido a eso, se conoció este siglo como el siglo de las luces, y supuso un florecimiento de la cultura y del refinamiento

La Ilustración trajo consigo una mejora de la higiene personal, una nueva educación, y nuevas medidas, aunque no todas populares, como en el caso del famoso Motín de Esquilache.

Este movimiento en arte se conoció como Neoclasicismo, y se caracterizó por una vuelta a los ideales griegos y romanos clásicos. Los cuadros se vuelven totalmente proporcionados, y se ensalza el gusto por la forma, imperando ésta sobre el contenido del cuadro.

Tras siglos de reyes absolutistas, en los cuales el pueblo no tenía ningún poder, y de nobles, en este siglo, la sociedad se empieza a convulsar y a oponerse a los reyes presentes en la época. Por otra parte, los burgueses se encontraban ya hartos de que nobles que tuvieran menos dinero que ellos, no pagaran impuestos, y los consideraran de clase social más baja.

Se anuncia el cambio sustancial que traería las llamadas revoluciones liberales, entre ellas, la revolución francesa, en las cuales se eliminan los estamentos, se establece una sociedad de clases, se dividen los poderes, se equiparan los impuestos, y se dan nuevos derechos y deberes ante el Estado a los ciudadanos libres.

Aunque en muchos países, estas revoluciones se truncaron, y no obtuvieron el efecto deseado, si que sembraron la semilla del nuevo liberalismo que surgiría a partir de finales del s XIX en muchos países de Europa.

Las dos revoluciones más importantes de este tiempo fueron la revolución de los EEUU, en la cual se firma la primera constitución por la cual se establece un nuevo estado en América formado por las 13 colonias de Reino Unido, y la revolución francesa, que acabará con el imperio de Napoleón I, que duró desde 1804 a 1815.

Debido a la invasión napoleónica, pueblos enteros se unen contra un mismo agresor, Napoleón. Esto supuso una serie de guerras por toda Europa, que culminó con la batalla de Waterloo, en la cual perdió el ejército napoleónico, y Napoleón fue exiliado.

Este levantamiento prenderá una llama de unificación que conducirá posteriormente en el nacionalismo artístico de la segunda mitad del s XIX, y a la creación y la escisión de diversos países.

No es de extrañar que en un ambiente tan tirante, se produzca una satirización total de la sociedad, de los valores y de la religión durante el último cuarto del siglo XVIII, influenciado también por el punto de vista ilustrado, que defendía la educación como una medida de nacimiento de conocimiento, mientras que las supersticiones o el dogma religioso no eran producentes. Este ambiente se ve reflejado en la obra a analizar “El sueño de la razón produce monstruos”, debido a su inestabilidad sonora.

Otra cosa que persistía durante esta época era el tribunal de la Inquisición, utilizado para la detección de herejes y de personas que incumplían la voluntad de Dios. En España surge en la etapa de los Reyes Católicos, y no se dispersa hasta la aprobación de la Constitución de Cádiz en 1812.

Para conocer la obra objeto de análisis, “El sueño de la razón produce monstruos” del compositor Ricardo de Armas, es necesario comprender que la música electroacústica es una modalidad dentro del espectro conocido como “música académica o culta” y una de sus características es la manipulación electrónica del sonido mediante el uso de tecnología para tal fin.

La música electroacústica surge a mediados del siglo XX, en 1950, con el nacimiento de la banda magnética como método de composición. La banda magnética se caracteriza por ser una banda en la cual se colocan los diferentes sonidos, conformando de esta forma los distintos tonos.

Junto con el nacimiento de la música electrónica, y de los nuevos métodos para componer, en los cuales se enmarca la composición por ordenador y por dispositivos electrónicos, nace también la música electroacústica.

Esta música surge como combinación de los instrumentos tradicionales con los instrumentos electrónicos. De la combinación de ambos surge una música en la cual no se escuchan acordes, ni relaciones acórdicas, sino que solamente se pueden imbuir sonidos, y sensaciones musicales.

Las fronteras en la Electroacústica están dadas por el creador. Es el propio compositor, el intérprete o, ambos quienes establecen los conceptos. Sin embargo y con fines de claridad, la música electroacústica se define muy genéricamente como cualquier música que es realizada, cambiada, procesada o reproducida con medios electrónicos, análogos o digitales. Es por ello que se diferencia de la música acústica:

  • Fundamentalmente la música acústica se desarrolló a partir de una de las propiedades del sonido que es la frecuencia o altura, generando intervalos, los cuales en una línea sucesiva generan una melodía y en una línea simultánea genera una armonía.
  • En cambio la música electroacústica trabaja también y de manera muy intensa a partir del espectro o cuerpo del sonido, por lo cual genera relaciones de tensión y reposo diferentes a la música instrumental y su organización en sistemas como por ejemplo, sistema tonal, atonal, dodecafónico, serial etc.

La diferencia entre la música acústica y la nueva música electroacústica reside en la relación interprete-compositor. En la música antigua, estos roles aparecían por separado, mientras que, en la música moderna, sin embargo, ambos roles se mantienen difusos, de forma que es difícil saber hasta dónde llega las competencias del compositor y del intérprete.

La música elimina todo su componente tonal, acórdico y serio, para quedar imbuida de un apasionamiento y una atracción muy sugerente.

Los primeros centros en los cuales se origina esta música se localizan a lo largo de toda Europa y de América. En estos centros surge al unirse la música electrónica y la música concreta, toda una vertiente diferenciadora que concluiría en este tipo de música. Estos centros fueron:

ANÁLISIS

En la obra “El sueño de la razón produce monstruos”, hay una cita explícita a la polifacética compositora alemana del período gótico, Hildegard Von Bingen (siglo XII).

Es una obra original a cuatro canales, con un sistema de sonido cuadrafónico, en el que se utilizan diversos tipos de síntesis para generar modificaciones en el material sonoro.

El compositor termina de escribir este trabajo en Febrero de 2011.

Teniendo en cuenta las características de la obra, las diferencias de la música instrumental con la electroacústica, y los consejos del propio compositor Ricardo de Armas, nos proponemos realizar un análisis musical basado en cuatro aspectos fundamentales, a través de un análisis fenomenológico, análisis gestáltico, análisis rítmico, y análisis semántico.

ANÁLISIS FENOMENOLÓGICO 

Durante la obra el discurso sonoro se observa con matices muy contrastantes. La audición comienza evocándonos la tranquilidad y el descanso que produce el sueño. De forma creciente o progresiva esa tranquilidad se ve alterada por elementos sonoros que generan tensión.

Esta obra musical se puede dividir en dos grandes partes muy contrastantes entre sí:

  • Una primera parte atonal con matices contrastantes, con elementos sonoros que nos recuerdan a la música religiosa, campanas, voces con texto religioso en latín… Una obra sin ningún criterio tonal, es decir, basada en la estética del experimentalismo pero con reminiscencias electroacústicas, ya que manipula el material sonoro.
  • Una segunda parte con elementos modales que nos recuerda a la agógica del canto gregoriano, donde el discurso sonoro tiene elementos de tensión y distensión.

Finaliza con un recuerdo a la tranquilidad absoluta que nos produce el sonido de las olas del mar, y donde los elementos musicales generan puntos de reposo, desapareciendo la tensión observada durante la obra en cuestión.

ANÁLISIS GESTÁLTICO 

Durante la obra se observan puntos de equilibrio y estabilidad, con elementos que generan tensión, disonancia y nerviosismo.

El contraste de la tranquilidad/tensión es el centro o paradigma fundamental donde el compositor concibe esta obra.

Otros elementos contrastantes son:

  • luz/oscuridad
  • noche/día
  • religioso/profano
  • voces/instrumentos
  • tonal/atonal
  • orden/caos
  • vida/muerte.

Todos estos elementos se observan durante la audición de la obra, y nos ayudan a entender el significado que el compositor ha dado a la importancia entre realidad/ficción que se experimenta en el sueño.

Los puntos de tensión o de alejamiento extremo de la tonalidad se corresponden con la audición de sonidos aislados sin relaciones tonales, manipulados melódica, rítmica y armónicamente, que contrastan con los elementos musicales que se alejan de la atonalidad, y nos producen tranquilidad y sosiego. En resumen,

  • Atonalidad=tensión, lucha interior, caos, ficción.
  • Tonalidad=tranquilidad, paz interior, orden, realidad.

ANÁLISIS RÍTMICO 

Desde el punto de vista general de la obra el ritmo está predeterminado por el compositor; Hay muchas partes donde el discurso sonoro se desarrolla sobre un campo liso, es decir sin la idea tradicional del pulso, y otras partes donde el discurso se desarrolla claramente sobre un campo estriado, es decir con la pulsación tradicional (campanas, rezos, metrónomo…)

El ritmo nos recuerda al latido del corazón, que siendo regular puede sufrir modificaciones en función de nuestro subconsciente, que puede alterar nuestra frecuencia cardiaca y así tener un sueño más o menos placentero.

ANÁLISIS SEMÁNTICO 

Desde el punto de vista semántico, como oyente necesitamos conocer los signos o elementos que aparecen, para poder dar un significado a la obra que nos disponemos a analizar.

Durante la obra aparecen elementos con un valor preservativo (abstractos) en contraste con elementos o sonidos representativos (concretos).

Entre los elementos representativos, y teniendo en cuenta que nos encontramos en un momento en el que la religión juega un papel muy relevante en la sociedad de la época, encontramos:

  • las campanas que recuerdan a una misa o incluso a un entierro simbolizando la muerte.
  • la moneda que simboliza el poder económico de la iglesia.
  • las voces, como elemento de nerviosismo que produce el sueño de la razón, miedo a los monstruos que produce el mismo.
  • el mar, elemento de serenidad, tranquilidad, final después del agitado sueño que termina en un reposo eterno.
  • el contrapunto de botellas, cristales rotos ,voces lejanas de conversaciones ajenas, reflejan un ambiente tenebrista.

Los elementos más abstractos nos llevan a los puntos de tensión a modo de crescendo o producen sobresaltos en el sueño.

DISCURSO MUSICAL 

Los distintos sonidos de la obra se entretejen unos con otros para formar el discurso musical que describimos a través de un análisis neutro, poético y estético de la música.

El análisis neutro se basa  en las propiedades del objeto que se aisla, el análisis poetico hace referencia al proceso creador, y el análisis estético en la recepción de la obra por los oyentes.

La obra tiene una duración media de unos 6 minutos.

Al comienzo de la obra aparecen tres elementos sonoros, de los cuales en su inicio se destacan dos solamente, arrancando con una dinámica débil y una posición más alejada,  y aunque va creciendo, siempre se mantiene en un plano de fondo, al igual que un bajo continuo.

Empieza en un tono misterioso. Una base inestable y grave sobre el cual se van superponiendo diversos sonidos que nos hacen aumentar la tensión, e introducirnos en una especie de sueño irreal. Estos sonidos ya no son acústicos, sino que aparecen “ruidos” de acciones normales, como partir nueces con un cascanueces (en los primeros segundos de la obra).

Esta base va aumentando su inestabilidad y su sonoridad, hasta llegar a unos sonidos metálicos, parecidos al ruido que hacen miles de polillas juntas. Lo que nos indica la inestabilidad tanto política como social presente en la época del grabado de Goya, así como la razón que empieza a generar monstruos chirriantes que nos inducen a una situación de tensión acumulada.

Tras aparecer el tercer elemento sonoro marcado por dos rostros, uno que recuerda el fluir del pensamiento, la función cerebral durante el sueño y otro mas cortante de contraste, un viento cortante, que sirve de transiccion de esta introducción al siguiente movimiento sonoro, surge diferentes cortes sonoros cuya sonoridad rápida y cortada contrastan con el “fluir” de la trama inicial.

En este fragmento se suceden sonoridades que se van superponiendo, comenzado con la calidez del sonido de las campanas, que rompe el plano sonoro, anunciándonos el inicio de la función de los monstruos. Un sonido vibrante, al que se le junta la voz agitada de una mujer, que produce alteración, desasosiego.

Los sonidos graves y continuos nos sumen en un mundo surrealista, suenan cadenas de fondo, el arrastre del hierro, chirridos. Diversos sonidos que se van añadiendo al “leitmotiv” de sonidos graves y voces humanas, junto con la campanada. Estos elementos se superponen formando una sonoridad propia de tensión, que nos inducen en un ambiente irreal.

Cada vez los monstruos están más cerca, y no esperan. Se escucha un contraste entre la parte de las voces humanas, y un sonido de origen metálico, y mucho más duro.

Diversos sonidos cotidianos se interrelacionan, y parece que el autor nos quiere hacer ver que uno de los grandes monstruos de nuestra sociedad es la vida moderna.

Un sonido caótico y cristalino acaba sustituyendo el sonido obtenido anteriormente. Sonido que va a aumentando la intensidad, hasta el clímax. Poco después desciende y es sustituido por un sonido semejante al de rasgar papel, que nos indica la llegada de los monstruos.

Al desaparecer los elementos de tensión, se suceden sonidos peculiares, monedas, el tic-tac, cuerdas destensandose. Lentamente el tic-tac vuelve a repetirse con el elemento de la introducción del “fluir” del pensamiento, el sonido viscoso del fluir continua mientras el tic-tac es sustituido por las voces humanas.

Asemeja el sonido de una máquina de escribir a los monstruos que van llegando. Ahora llega una parte un poco calmada, en la cual los monstruos se van acercando poco a poco, representados por el ruido de la máquina de escribir, sobre un fondo inestable. También la santa inquisición fue un monstruo para Goya, del que tuvo que huir varias veces, y en esta parte del discurso musical se observa la llegada de esos monstruos.

Poco a poco las voces desfiguradas, nos indican los gritos y convencimientos de nuestros monstruos, así como la campana, que acompaña el acto, incluyendo un toque de misterio. La melodía es muy meditativa, ya que nos alenta a mirar a nuestro interior, y hacer frente a nuestros monstruos.

Se produce la retrogradaccion de los elementos sonoros, volviendo a darse el sonido del metal junto a las voces humanas, y producciendose otro elemento de transiccion que termina con el sonido de las campanas.

En el siguiente periodo se incluyen fragmentos de homilía junto a las campanas, que nos hacen retroceder en el tiempo hacia una época donde la magia y las supersticiones estaban a la orden del día. La religión, aquí nombrada, juega también un gran papel.
Los monstros se acercan. Cada vez están más cerca de nosotros. Los sonidos chirriantes del minuto 4:08, nos muestran esto último, la lucha con nuestros miedos. Estos sonidos aumentan cada vez más, para, posteriormente, caer de nuevo hacia un lugar donde se alternan las voces humanas con un sonido grave.

Los sonidos metálicos reaparecen, como símbolo de sueño y de la realidad transfigurada (minuto 4:45). Los sonidos vuelven a aumentar hasta caer, con un campanazo (Minuto 5:00).

Las disonancias nos inducen en un mundo de sueño y de recogimiento. Hemos conseguido controlar los monstruos, y ya solo queda el sueño.

Poco antes del final, unos sonidos acuáticos, de lluvia golpeando en el cristal, son un preanuncio, de que no podemos estar seguros de que todo haya pasado, los monstruos siguen ahí, y van a intentar intervenir de nuevo, en cuanto tengan ocasión.

La obra termina al igual que el inicio, elementos sonoros planos y tranquilos nos sumerge en el sueño, pero esta vez reduciendo su intensidad, pues el sueño se acaba, y debemos volver al mundo de la razón.

ENTREVISTA AL COMPOSITOR

 - El tema sobre el que se basa es uno de los grabados que hace Goya, un pintor español que critica a la sociedad española en la época de la invasión francesa. Sus grabados también pueden ser atractivos por cuestiones puramente estéticas, ¿a la hora de componer su obra se basa en el significado critico de la obra de Goya, o solamente se basa en lo estetico del  grabado, es decir, del sueño de un  hombre y sus pesadillas?

- De mi parte hubo un genuino interés en tomar el grabado de Goya “El sueño de la razón produce monstruos” como ejemplo conceptual para desarrollar esta pieza. La idea concreta fue hacer una alusión sonora (casi una suerte de relato) de la situación social de España en aquel momento, donde convivían el incipiente pensamiento ilustrado con el pensamiento mágico y la religión. En aquel momento la Inquisición seguía actuando con violencia pero también se asesinaba en nombre de la razón.  Por otro lado, la pertenencia a un ámbito onírico y surrealista que se manifiesta abiertamente al visualizar el grabado, despertó mi interés en tratar de recrear una atmósfera sonora coincidente.

- Muchos de los recursos que utiliza encajan perfectamente en la sensación que transmite el grabado, sin embargo, en una parte de la obra se escucha un texto de la homilia de San Gregorio “Adjutorium nostrum in nomine Domini. Qui fecit coelum et terram.” ¿Tiene algun significado especial o solamente es utilizado por su peculiar sonoridad?

- Podemos pensar que en esta pieza toda sonoridad tiene dos niveles. Uno de ellos ligado a actitudes epi-fenomenológicas como por ejemplo, sentimiento religioso, mito, exaltación o crítica del poder, y la otra en un nivel intelectivo-sensorial producto de la cualidad factural de dicha sonoridad y su relación – evolución con los distintos niveles texturales y en el devenir del discurso.

- ¿Por qué comenzó con la música electrónica? ¿Podria decirnos alguna particularidad de la música electrónica que no consiga la música clásica a la hora de transmitir ideas musicales?

Por lo general, la música instrumental se desarrolló a partir de la frecuencia y sus relaciones interválicas,  generando melodías y armonías, ya sean estas relaciones analizadas como sucesiones o simultaneidades. La música electrónica puso un especial énfasis e interés en el cuerpo, espectro o timbre del sonido, generando de esta manera que las relaciones entre los sonidos también sean posibles por otras propiedades, como por ejemplo la cualidad factural del mismo.

- ¿Qué es lo qué le llevó a hacer esta obra… vió primero el grabado, pensó primero en la idea?

Primero ví el grabado de Goya, el cual me afectó sensiblemente y actuó como catalizador, disparando en mi distintas imágenes y citas sonoras. Esta obra no tiene partitura escrita sino que está plasmada sobre un soporte fijo a la usanza de la música acusmática. Esto no quiere decir que no nos brinde la posibilidad de distintas versiones o interpretaciones. Todo lo contrario, y esto depende de la capacidad técnica y expresiva del intérprete acusmático, quien en oportunidad de la ejecución de la obra en vivo, se encuentra en la consola de sonido, modificando en tiempo real los distintos parámetros del mismo y su trayectoria en el “escenario acústico”.

CONCLUSIÓN Y OPINIÓN PERSONAL 

“En esta obra el uso de los métodos que utiliza el compositor para generar los sonidos nos llevan más allá de la mera representación de un sonido de la realidad, y mezcla éstos, como el sonido de la moneda, con otros que generan la creatividad de cada uno, inspirada por el grabado de Goya en el que se apoyó el compositor para realizar esta increíble obra.

En poco más de seis minutos los contrastes y tensiones generadas cobran sentido abordando una etapa de polémica: la Ilustración, la lucha entre la razón y la fe, lo cual es el telón de fondo de todo lo que abarca el subconsciente en los sueños.

Desde nuestro punto de vista, teniendo en cuenta que este trabajo significa un primer acercamiento a la música electroacústica, nos sorprende la amplitud de posibilidades que este compositor otorga a este género, tantas como su creatividad sea capaz de desarrollar.

Ricardo de Armas con esta obra se acerca a uno de los grabados más famosos de la serie de “Los Caprichos” pero no se queda ahí, hace referencia además a todo el contexto histórico de la época, al telón de fondo que hay detrás de la obra de Goya. El oyente se adentra en este sueño en el que existen momentos de tranquilidad y sobresalto gracias al poder arrollador de la música del compositor argentino.

Esta obra ha despertado nuestra curiosidad por este género dentro de la música, que era para nosotros prácticamente desconocido hasta ahora”.

“Una obra sobrecogedora, en la que podemos observar el duelo del artista, por sus sueños y tensiones. Muy interesante la mezcla de sonidos que parecen muy atrayentes”.

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