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El siglo XXI. Alfredo Aracil

Submitted by on 29 junio, 2012 – 20:58No Comment

El siglo XXI. Comentario analítico realizado por los alumnos de Análisis y Fundamentos de composición, del Conservatorio Profesional de Música de León “José Castro Ovejero” (Mayo de 2012)

El nivel técnico e interpretativo del alumno en 5º y 6º de E.P., le permite trabajar un repertorio de obras, cuyas dimensiones formales, complejidad armónica, polifónica y de elaboración temática, y variedad estilística y estética, hacen necesario profundizar en el conocimiento de los principales elementos y procedimientos del lenguaje musical, y su relación con las distintas técnicas compositivas, con el fin de avanzar cada vez más en una comprensión de dichas obras que posibilite su interpretación adecuada.

Con este propósito, se ha pretendido dar un paso más allá, intentado enriquecer a los alumnos a través del análisis musical de obras “vivas”, obras de compositores españoles e hispanoamericanos del siglo XXI. Todo ello a través de una estrategia de indagación, motivadora para que el alumno realice él mismo su propia aproximación a la comprensión musical, siendo protagonistas de su aprendizaje por descubrimiento.

Mediante sistemas de análisis, se reseña como pautas de actuación, reconstruir el mundo sonoro imaginado por el compositor, desarrollar un sentido crítico en cuanto a la estética sonora y, valorar la riqueza expresiva de las distintas formas de expresión musical.

Es el desarrollo de la personalidad y la sensibilidad propias del alumno el fin último que se persigue, de manera tanto más acusada cuanto que la música es, ante todo, vehículo de expresión de emociones.

Asimismo se intenta fomentar la curiosidad por conocer las creencias, actitudes y valores básicos de la música actual; el gusto por el trabajo bien hecho, y una actitud de superación y mejora.

El análisis se ha centrado en el estudio de un reducido número de obras de diferentes compositores:

- “Ertzak”. Gabriel Erkoreka

- “Maternitat”. Alberto García Demestres

- “Ludendo in Rythmis Modulatis. Miguel Manzano

- “Tet- Vav”. Jacobo Durán Lóriga

- “Kaleena”. Eneko Vadillo

- “Nadir”. Consuelo Díez

- “Concierto para trompeta”. Fabián Panisello

- ”El sueño de la razón produce monstruos”. Ricardo de Armas

- “El esfuerzo”. María de Alvear

- “Karak dels Cavallers”. José Rafael Pascual- Vilaplana

- “Tres imágenes de Francesca”. Alfredo Aracil

- “La memoria del tiempo”. Raúl Minsburg

Se expone las concusiones de los alumnos que han participado en cada uno de los comentarios analíticos propuestos.

En nombre de todos ellos y, como profesora de las asignaturas de Armonía, Análisis y Fundamentos de Composición, deseo mostrar mi agradecimiento a cada uno de los compositores, que amablemente han regalado su tiempo al alumnado con una ayuda directa y, aportaciones muy valiosas. Desde el conservatorio de León “José Castro Ovejero”,

GRACIAS!

Alfredo Aracil (n. 1954. Madrid), compositor, doctor en Historia del Arte, gestor y asesor cultural.

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Bloc de notas “El viento que nos lleva”

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El compositor, Alfredo Aracil, sobre él mismo, dice:

“No sé si soy exactamente algo, porque he hecho muchas cosas diferentes: componer música, realizar programas de radio, una licenciatura en Hª del Arte y más tarde el doctorado, ofrecer conferencias, impartir lecciones, dirigir o coordinar actividades culturales muy diversas, asesorar a instituciones y empresas, escribir libros y artículos sobre arte, filosofía, música…”

Alfredo Aracil estudió música con Cristóbal Halffter, Tomás Marco, Carmelo Bernaola, Luis de Pablo, y Arturo Tamayo en Madrid, y Karlheinz Stockhausen, Iannis Xenakis, Christian Wolf, y Mauricio Kagel en Darmstadt, entre otros. Es Doctor en Historia del Arte, campo al que ha dedicado una parte importante de su actividad y publicaciones.

Trabajó en Radio Nacional de España (RNE), donde fue Jefe del Departamento de Producciones Musicales de Radio 2, delegado en el Grupo de Expertos de Música Clásica de Euroradio (EBU/UER) y director de diversos programas y proyectos.

Ha organizado, coordinado o dirigido ciclos de conciertos y actividades culturales para el Festival de Otoño de la Comunidad de Madrid, la Unión Europea de Radiodifusión, Instituto Cervantes de París, Fundación Albéniz, Museo del Prado, Archivo Manuel de Falla, Fundación Loewe y la Orquesta y Coro Nacionales de España.

De 1994 a 2001, Alfredo Aracil es director del Festival Internacional de Música y Danza de Granada, presidente de la Sección Española de la Sociedad Internacional para la Música Contemporánea (ISCM/SIMC), miembro de la Junta Directiva de la Sociedad Española de Musicología (SEdeM), vocal del Consejo de la Música del Ministerio de Cultura, de la Comisión Asesora de Actividades Musicales del Patrimonio Nacional, miembro de la Comisión Asesora del Archivo Manuel de Falla y, en la actualidad, asesor de la Fundación Loewe. Durante ocho años ha sido Presidente del Jurado del Concurso Permanente de Juventudes Musicales (JME);

Colabora, asimismo, con muchos otros premios y concursos internacionales de creación o interpretación musical, como la Tribuna Internacional de Compositores de la UNESCO, Prix Italia, Premio Valentino Bucchi, Premio Reina Sofía de Composición, y Concurso Internacional de Guitarra de La Habana, entre otros. Es, desde 2004, secretario del jurado del Concurso de Piano Infanta Cristina.

Alfredo Aracil es profesor asociado de la Universidad Autónoma de Madrid y profesor invitado de muchas otras instituciones. Ha impartido cursos, seminarios y lecciones en la Universidad Complutense, Círculo de Bellas Artes de Madrid, Universidad Carlos III, Instituto de Estética y Teoría de las Artes, Universidades de Santiago de Compostela, Oviedo, Granada, Politécnica de Valencia, Guanajuato, Centro Cultural Manuel de Falla en Granada, Universidad Internacional Menéndez Pelayo en Santander, Hispanoamericana de Sta. María de la Rábida, Nacional de Educación a Distancia, Internacional de Andalucía, Escola Superior de Música de Catalunya y los Cursos Internacionales de Composición de Villafranca del Bierzo, entre otros, así como numerosas conferencias en España, Italia, Francia, el Reino Unido, Brasil y México.

Tuvo una breve actividad como intérprete, colaborando esporádicamente entre 1975 y 76 con algunas agrupaciones de música de cámara; fundó asimismo, con Antonio Agúndez, Tomás Garrido, Francisco Guerrero y Pablo Rivière, el Grupo Glosa, pionero en España en la interpretación de músicas abiertas.

Sus composiciones han sido programadas en ciclos y festivales internacionales de Holanda, Austria, Portugal, Bélgica, Puerto Rico, Italia, Suiza, Francia, Croacia, Reino Unido, Australia, Rusia, Estados Unidos, Alemania, Brasil, México, Argentina, Uruguay y España, y ha recibido encargos de importantes instituciones culturales españolas y europeas.

Han interpretado sus obras, entre otros, la Orquesta de la Radio de Moscú, Filarmónica de Minsk, Sinfónica Nacional de Buenos Aires, Arnold Schoenberg Chor, Orpheus Quartett, Quatuor Ravel, Ensemble Villa Musica, Xenakis Ensemble, Grupo de Percusión de La Haya, Oficina Musical do Porto, Ex Novo Ensemble, Solars Vortices, Alternance, Multifonía, Archaeus Ensemble, Kammerensemble Modern der Deutschen Oper Berlin, y las más importantes agrupaciones españolas.

Sus composiciones se escuchan en las principales radios europeas y han sido programadas en ciclos y festivales de Holanda, Austria, Portugal, Bélgica, Puerto Rico, Italia, Suiza, Francia, Croacia, Reino Unido, Australia, Rusia, Estados Unidos, Alemania, Brasil, México, Argentina, Uruguay y España.

Los sellos Gasa, Col legno, Columna Música, Verso y Anemos, le han dedicado discos monográficos que han obtenido importantes elogios de la crítica, y ha recibido encargos de relevantes instituciones culturales españolas y europeas.

Entre algunas de sus composiciones se pueden destacar: “Cuartetos de cuerda”, “2 Delirios sobre Shakespeare”, “Francesca o El infierno de los enamorados”, “Tres imágenes de Francesca”,”Nubes”, “Aliento fugitivo”, etc.

El maestro madrileño ha sabido compaginar con singular eficacia su impresionante vertiente creativa con la docencia y la gestión artística de numerosas y prestigiosas instituciones culturales nacionales y extranjeras.

TRES IMÁGENES DE FRANCESCA

Suite orquestal de paráfrasis y glosas, sobre diversos fragmentos de “Francesca o El infierno de los enamorados”, una ópera de cámara sobre libreto de Luis Martínez de Merlo, estrenada en Madrid, la primavera de 1989.

Citas o referencias de sus personajes aparecen aquí o allá, más o menos evidentes, a lo largo de esta pieza orquestal sin apenas más lógica en sus apariciones que la que dicta la pura organización de la música.

Según el propio compositor, se trata, pues, no de una suite argumental a modo de poema sinfónico sino de una recreación puramente musical a partir de unos fragmentos de otra obra musical. La propia ópera, a su vez, ya utilizaba, incorporaba o evocaba otras músicas (Guillaume Machaut, Juan Hidalgo, Juan del Vado, Miguel Martí Valenciano, Juan de Serqueira…), algunas de las cuales reaparecen de nuevo aquí, especialmente el tono humano “Ay del amor”, de M. Martí Valenciano, convertido en forma de fantasía o transcripción libre para grupo de cuerdas en el Interludio del Acto II de la ópera y, en esta pieza orquestal, en el movimiento final, “El beso”.

“Tres imágenes de Francesca” fue compuesta entre 1990 y 1991 por encargo del VII Festival de Música Contemporánea de Alicante. Se estrenó en el Teatro Principal, de Alicante, el 27.09.91, por la Orquesta Filarmónica de Gran Canaria, dirigida por José Ramón Encinar.

Duración aproximada: 21 minutos.

TRES IMÁGENES DE FRANCESCA: EL VIENTO

Orquesta Sinfónica de Tenerife.

Director: Víctor Pablo Pérez

Compositor: Alfredo Aracil

“Un placer escuchar el embrujo del viento. Un inolvidable sonido”. [V. Yolanda Sarmiento V.]

La primera sección de la obra, dura 8:08 minutos. En ella se puede apreciar un protagonismo de los instrumentos de viento, en el transcurso de esta sección se escuchan varias veces las flautas traveseras imitando al viento;

Los instrumentos de cuerda son utilizados para dar fuerza, solemnidad, para crear ambiente, aunque en algunos momentos son también protagonistas (alrededor del minuto 2:35).

Es una sección lenta, tranquila, donde los pasajes más fuertes son donde aparecen los instrumentos de percusión. Intercala sonoridades fuertes y débiles con mucha facilidad.

En el minuto 6:22 aparece claramente el piano y después responden los instrumentos de viento.

A partir del minuto 7:21 las flautas imitan el viento hasta el fin de la obra, el sonido se va haciendo más tenue, hasta que desaparece.

TRES IMÁGENES DE FRANCESCA: LA CACERÍA

Orquesta Sinfónica de Tenerife.

Director: Víctor Pablo Pérez

Compositor: Alfredo Aracil

“Un placer escuchar el intenso sonido de la cacería. Una narración sonora de la naturaleza”.  [V. Yolanda Sarmiento V.]

Esta segunda sección dura aproximadamente 8:16 minutos. Comienza dando mucha importancia al ritmo que hace la percusión, y reaparece a lo largo de toda la sección.

Al contrario de lo que se puede deducir por el título, es bastante pausada. Utiliza mucho las notas tenidas y algunas veces parece que busca cierta aleatoriedad a la hora de tocar (por ejemplo el piano en el minuto 5:40)

Es una sección un poco ambigua, porque por un lado están los instrumentos de cuerda tocando notas tenidas, los de viento tocando lo que se parece más a la melodía, y van apareciendo otros instrumentos que tocan distintas melodías.

 TRES IMÁGENES DE FRANCESCA: EL BESO

Orquesta Sinfónica de Tenerife.

Director: Víctor Pablo Pérez

Compositor: Alfredo Aracil

“Un placer escuchar el erótico sonido del beso. Una escucha de sensaciones”. [V. Yolanda Sarmiento V.]

Esta última sección dura 6:15 minutos. Comienza los instrumentos de percusión, lento y piano. Tras una pequeña pausa se introducen los instrumentos de cuerda, tocando una bonita melodía a modo de “pregunta-respuesta”.

ENTREVISTA AL COMPOSITOR 

En música, en el arte en general, son necesarias muchas condiciones para que se produzca una buena obra de arte. ¿Cuál prefieres sobre otras?

“No podría quedarme con una sola. Hay, por ejemplo, dos, la inventiva y una buena factura técnica, que si no alcanzan, tanto una como otra, un cierto nivel es muy difícil que la obra merezca la pena… y añadiría una tercera condición, más compleja, que depende no sólo de las cualidades de la obra de arte sino también de las del espectador: la comunicabilidad.

Pero no estoy hablando, cuando pienso en un buena obra de arte, de una comunicación fácil o inmediata sino de algo más rico y polifacético; por hacer un símil literario, no me refiero a la forma de comunicar de un panfleto o un titular de prensa sino a la de un ensayo o un poema”.

¿Qué caracteriza hoy tu música? ¿Piensas que ha podido llegar a originar algún tipo de norma en otros?

“Quizá, desde un punto de vista técnico, la mezcla de procedimientos; no me refiero a utilizar sucesivamente procedimientos distintos a lo largo de una pieza, sino a combinarlos y manejarlos libremente en una misma estructura. También, la metaescritura: la utilización como cita, base para una paráfrasis o simple materia prima, de fragmentos o estructuras de otras épocas, otros autores o de otras obras mías.

Desde un punto de vista sensorial, creo que una cierta austeridad y la mezcla casi indivisible de lo intelectual y lo emocional. Y desde un punto de vista, digamos, filosófico, la concepción de la Historia (del pasado y el futuro y de la tradición) no como una línea donde sólo se puede ir hacia delante o hacia atrás, y chocar entre sí los que andan en direcciones contrarias, es decir, no como proceso sino como cultura, que puede ser visitada desde cualquier punto y en cualquier dirección, de manera no dramática.

Para mí, tan pasado o presente puede ser Dufay como Stockhausen, porque, en definitiva, ¿dónde está el límite para que algo empiece a ser pasado? La verdad es que no he encontrado la manera de establecerlo. De lo que estoy seguro es de que mirar a Stockhausen o a Ligeti con ojos de bobo es tan poco creativo y tan nostálgico como mirar a Dufay o Brahms con los mismos ojos. Se trata de una cuestión de actitud, de la forma de mirar y de la intención.

Que algunas de estas características hayan podido convertirse en norma para otros, no lo creo; ni sé si habrán influido en otros. La verdad es que ni siquiera sé qué porcentaje tiene de original mía esta manera de hacer y plantearse la música; probablemente es fruto de una sensibilidad mucho más extendida”.

¿A qué crees que deba satisfacer la música?

“En mi caso, como compositor y también como oyente, debe satisfacer la inteligencia y la emoción”.

¿Eres de los que piensan que se puede o que no se puede enseñar a componer?

“En sentido estricto, tal vez no se puede enseñar; pero estoy convencido de que se puede ayudar (y mucho) a ir aprendiendo a componer. La enseñanza de procedimientos técnicos, el análisis crítico, los consejos y opiniones más diversos, así como la asistencia a ensayos y el contacto con los intérpretes son caminos muy eficaces, aunque el verdadero aprendizaje depende de quien quiere aprender, no de quien quiere enseñar”.

La música es un buen refugio contra…

“La buena música, como toda la cultura con ambición, es un buen refugio contra la mediocridad”.

CONCLUSIÓN Y OPINIÓN PERSONAL 

“Una obra contemporánea con una línea melódica muy bella, y aunque por separado cada una de sus partes nos pueda resultar “rara” al escucharla, en conjunto es una obra equilibrada, sin excentricidades ni demasiados efectos, que nos dificulten su comprensión. Es bastante fácil identificarse con ella”.

“Tres imágenes de Francesca” (1990/91). José Luis García del Busto, reseña en DIVERDI.COM

[...] representan a la perfección la trayectoria de Aracil a lo largo de su primera madurez. Todo Aracil está en ellas, y no sólo en su resultado, sino en los mismos procesos de ideación y de composición”.

[...] “Nuestro músico mutó en Dante y se fue al infierno. Al Infierno de La divina comedia, quiero decir, y durante meses de trabajo lento, intenso, febril (seguro que literalmente febril, en más de un momento) compuso su ópera de cámara sobre libreto de Luis Martínez de Merlo, y me consta que lloró lágrimas reales cuando escribía las suavísimas notas que rodean al último suspiro de Francesca, su arquetipo femenino. Poco más adelante, desde el CDMC donde entonces yo trabajaba, procuramos la nueva inmersión de Aracil en su Francesca, traducida en estas Tres imágenes que están teniendo tan notable vida propia”.

[...] “Aracil, no compone cotidianamente, sino gota a gota, volcándose de tarde en tarde en ideas largamente acariciadas y maduradas antes de empezar a plasmarse sobre papel pautado; y, por otra, la profunda unidad de pensamiento, la homogeneidad sonora observable en toda la música de Aracil, vertida en obras que nos llegan como frutos inequívocos de una sola, única manera: es su estilo”. 

David Rodríguez Cerdán, reseña en DIVERDI.COM

“Alfredo Aracil decía hace unos años que la música debe satisfacer la inteligencia y la emoción. No es el primer compositor ni el último que afirma tal cosa, pero sí uno de los poquísimos que al hacerlo no finge. El madrileño es alérgico a las confesiones de fe porque está persuadido de que el mismo concepto de vanguardia, por su concepción numantina de la linealidad, es en sí mismo una impostura. Así aboga plácidamente por un “pensamiento débil” en el que razón y corazón no compiten por los metros de espacio, sino que los habitan en armonía”.

 [...] “Aracil gusta de suspender la materia con valores largos y someter las voces al escoplo del vibrato. Para ello tiende en ocasiones una stasis de líneas flotantes que se encrespan, rasgan y vacilan con el frotado de los arcos y la aplicación de la sordina; en otras hace aletear una sonoridad principal sobre los ataques de la comparsa para crear un bello florilegio tímbrico; induce a menudo brillantes lances contrapuntísticos o sobrecogedores efectos de raspado mientras glosa delicadamente a Machaut o Boccherini, aprovechando un cambio de acorde, o juega inagotable al diálogo especular (una línea pedal en el registro agudo contra un pizzicato abierto en el grave, una plácida sugerencia melódica licuada en un glissando)”.
[...] “por tratarse de músicas actuales que se hacen entender sin manual de instrucciones y que nos invitan a gozar repetidamente de sus secretos e intimidades. Y esto, créanme, no es poca cosa”.

 

Más información

Alfredo Aracil. Obras orquestales. El Cultural.es

Alfredo Aracil: Estética de la memoria. Papeles del Festival de Música Española de Cádiz. Junta de Andalucía. Consejería de Cultura.

Alfredo Aracil: Escenas imaginadas. Papeles del Festival de Música Española de Cádiz. Junta de Andalucía. Consejería de Cultura

Alfredo Aracil Avila. Archivo de Música Española. Fundación Juan March.

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